Con la pandemia del coronavirus, muchos aspectos de la vida han cambiado, especialmente de la vida urbana. Pero ¿qué tienen que ver estos cambios con la Electromovilidad? Puede parecer sorprendente, pero hay bastantes.

Desde que empezó el confinamiento las calles han estado más tranquilas. Incluso puedo tener un sueño más profundo al dormir porque no se escuchan micros, camiones, autos o motos en las calles. Resulta que los vehículos eléctricos tampoco producen casi ningún sonido, haciendo que las ciudades sean más tranquilas y la calidad de vida aumente. Según la OMS, la contaminación acústica produce insomnio e incluso muertes producto de ataques cardíacos relacionados a la contaminación acústica, dado que el estrés aumenta. Además, un reciente artículo de Biology Letters describe cómo el ruido producido por la actividad humana daña a diversos tipos de animales.

Pero no sólo hemos visto cambios en los niveles de contaminación acústica. La pandemia también le ha dado un respiro a nuestra atmósfera. Al estar confinados la mayor parte del mundo, cualquier clase de transporte de pasajeros se vio drásticamente reducido. Además, la industria ha estado produciendo menos o incluso se ha paralizado en países como China. Con esto, las emisiones de gases de efecto invernadero y de material particulado disminuyó considerablemente. Esto es importante porque, según la OMS, sólo en Chile, mueren 4.000 personas al año por causa del material particulado en el aire. Produce accidentes cerebrovasculares, cardiopatías y cáncer de pulmón.

Por otro lado, los gases de efecto invernadero están provocando un cambio climático cada vez más agresivo que nos afecta a nosotros y a los ecosistemas que nos rodean. En este sentido, la pandemia ha traído un beneficio al planeta. Los autos eléctricos también lo traen, especialmente si se cargan con una fuente de energía limpia. No emiten ninguna clase de gases y con esto, la población tendrá una mejor calidad de vida y estaremos ayudando a que el planeta sea un lugar agradable para nosotros y las especies que nos rodean, por mucho tiempo más.

Es así como gracias al COVID-19, podemos apreciar el verdadero valor que trae la Electromovilidad a las personas y a los ecosistemas. Como al ver por una ranura de una puerta, hacia el futuro, donde nuestra salud, al igual que la de las especies que nos rodean, ya no esté afectada por las contaminaciones de motores a combustión interna.